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6.- NOTICIAS Y EVENTOS DE INTERES:
Montserrat Doucet llevó a cabo una exitosa lectura de su obra en el marco del Aula José Luis Sampedro de Aranjuez. La lectura de sus poemas tuvo lugar el día 29 de enero de 2008 a las 19.30 horas. A continuación reproducimos el texto con el cual la introdujo Cecilio Fernández bajo el epígrafe "Una Voz del Siglo XXI": "De nuevo reunidos en una tarde de este invierno con luz de primavera para celebrar una ritualización: la lectura de los poemas que nos acercarán al encuentro de la poesía como creación de un arte siempre nuevo. De un arte que nos descubre el más profundo significado de la palabra que, siempre viva, se mece y sustenta en la música como luz, como luz que aparta las tinieblas y nos acerca a un sueño de plenitud y de belleza. Siguiendo lo que nos parece un acertado caminar entre las voces más significativas de la poesía española de los últimos años del siglo XX y principios del XXI, hoy se acerca hasta nosotros una voz que reúne dos circunstancias destacadas para estar en el Aula de Poesía José Luis Sampedro. En primer lugar se trata de una voz conocida y antologada en el ámbito de la poesía Española y de América latina y que, como se dice en el díptico que les hemos entregado, anunciamos como voz del siglo XXI; y, en segundo lugar, por ser una de las voces más significativas de los poetas vinculados a nuestra ciudad. Nacida en Madrid en 1962, Montserrat Doucet irrumpió en las letras españolas en el 2001 con un poemario, Culpable de milagros, libro, dividido en tres partes y un epílogo, en el que la poeta empieza a desplegar ante el lector los elementos esenciales de su poética: ”Te llamé… Y sólo alas cayendo / como estruendo de las hojas sin viento. / Y a lo lejos el boj, prisionero en su propio laberinto / tan verde y sólo verde, / ahí tan verde entre el excesivo azul.” (Culpable de milagros) Mas tarde, en 2002, publica (junto con Almudena Urbina) un hermoso libro de Haikus donde el paisaje, una constante en la poesía de Montserrat Doucet, se hace posible a todos nuestros sentidos: “¡Páramo alto! / Por encima del cielo / duelen los pájaros.” En el año 2003 publica El invierno de la rosa, hermosísimo libro donde la voz de Montserrat Doucet alcanza, no lo duden ustedes, cotas de plenitud: “La nieve empuja la memoria. // La memoria es un arco / curvándose a la espera. // La espera son las cárcavas / abiertas como heridas. // Las heridas ya reflejan la tarde. // La tarde son montañas / flotando como islas / y un vago olor a roble mutilado.” Empieza a publicar relativamente tarde pero con portentosa seguridad de medios y madurez de pensamiento. Construye sus poemas con versos limpios y brillantes en los que nada sobra. Las palabras, como hermosas teselas de un luminoso mosaico, ajustan el ritmo y la música brota como el agua (tan querida a nuestra poeta en todas sus formas de manifestarse) de limpios manantiales. Nostalgia o saudade para una poeta tan cercana a las brumas de la montaña gallega; tal vez, una cierta melancolía por lo que pasa en la vida y en su vida; por lo que pasa y lo pasado. Imágenes llenas de vigor y juventud: “La primavera estaba toda / subida por los cielos. / Desde el aire al azul / sólo agua, luna, agua… / Contenidos silenciosos de la piedra y el tiempo.” Late en toda la poesía de Montserrat unas evidentes connotaciones surrealistas donde podemos, entornando los ojos y apagando los ruidos, acercarnos a la gran poesía de la generación del 27 do siempre estuvo presente un cierto sabor surrealista (Lorca, Cernuda y otros). Así, en la poesía de Montserrat Doucet surge la metáfora arriesgada que nos impacta y sorprende. En el poema Los laberintos de la noche, de Culpable de milagros, nuestra poeta dice: “Hay algo en la oscuridad de la noche / que hace que cesen los espejos del canto. / Mientras la luna trabaja por su cuenta, / rompiendo el papel lustroso de la noche / y asomando su inesperado / cuerno de plata solitaria.” El amor sentido y sensitivo, el amor como pasión que hace a la vida vida. Poesía amorosa de hondísimo calado. Tal vez toda la poesía de Montserrat sea poesía amorosa. Poesía amorosa donde el paisaje está descrito con tal precisión, color y calor que nos llega a herir las pupilas como en ese hermosísimo poema Culpable de milagros, que da título a su primer libro y del que acabamos de leer el principio (“La primavera estaba toda / subida por los cielos. / Desde el aire azul / sólo agua, luna, agua… / Contenidos silencios de la piedra y el tiempo.”) y del que no quiero dejarles sin el final, que dice así: “Y Dios abrió sus manos esperadas, / cayó la primavera y quedó todo / culpable de milagros…” Poesía amorosa desde los sueños donde yace el deseo agazapado y es ahí, en ese centro vital que a todos nos atañe donde nuestra poeta nos ayuda a iluminar nuestra sensibilidad, a modificarla y, de este modo, a enriquecernos y ennoblecernos. Hay un posicionamiento entre dos riberas donde el agua es siempre mar y el amor y los sueños, como en Antonio Machado, no renuncian a la presencia de Dios (“Anoche, cuando dormía, / soñé, ¡bendita ilusión!, que una fontana fluía / dentro de mi corazón.”) Y, larvado en recóndita sombra, la presencia, como una ausencia, de San Juan de la Cruz: “En donde te escondiste amado…” dice el místico; y Montserrat, “Es que mi amado es la noche / tan constelada y alta del desierto. / En donde el agua es sólo / el único sendero enamorado / desde el cielo hacia el mar.” La obra de Montserrat Doucet es, como ella misma, una sorpresa. Sí, una sorpresa uncida a su cercanía. Porque, pese a sus silencios, está ahí, a tu lado, en la biblioteca publica pasando las hojas de los libros, por nuestras calles pisando las hojas caducas del otoño. Yo la he visto con sus hijos en el Jardín del Príncipe, junto a Los Chinescos, pero, lo vais a ver enseguida, escribe hermosos poemas que son como luciérnagas en la noche de verano, como las estrellas fugaces de las noches de agosto… como aquellos manantiales que aplacaban nuestra sed cuando volvíamos del baño en “La rotura”. Y así, con extrema naturalidad, hoy está aquí y mañana, probablemente, estará en América Hay en la poesía de Montserrat Doucet una permanente ritualización del paisaje: “El polvo enturbiaba el agua del cielo / La escarcha gris cubría / el alma pluvial de las frondas, / mientras la seda opaca de la araña / iba cosiendo puntada a puntada / hojas de la tarde al viento.”. Un paisaje en el que permanecen unos elementos con valor simbólico a modo de señas de identidad de nuestra poeta. Así el agua y su humedad, tal vez su estancia en Galicia, en forma de mar o lluvia; la vegetación del valle y de la montaña. Elementos todos de una sonoridad honda y poética —el brezo, el acebo, el boj— que nos sugieren reflejos de un cierto ruralismo mítico, que a veces me recuerdan aquellos hermosísimos poemas de Julio Llamazares en la Memoria de la nieve y La lentitud de los bueyes. Y ahí están los álamos, tan queridos de Antonio Machado y de Gerardo Diego; y el roble que es para nuestra poeta —“árbol alto de magia y de leyendas.” Más aún, coronando el espejismos del paisaje vivido y soñado, los pájaros: “Y de pronto se movió el agua, / quiero decir, se quebró el cielo / en pájaros violetas: / improvisadas cruces / sostenidas en los cipreses / transparentes del aire. / Acuarela imposible del instante, estático hasta el milagro.” Y como poeta de cultura y formación clásica, algún elemento de ese clasicismo: “Ayer se fueron los últimos ángeles / y me quedé sola en la noche / Como Ariadna al borde del mar” Y siempre la más alta distinción del ser, el amor —“pero… oh ven, ven ya, que tengo abiertas / todas las puertas y todos los sueños.” Y ahora, esta excepcional poeta que ha leído sus versos en España y en América, llegó el momento, con nosotros, Monserrat Doucet". En la foto de abajo, Montserrat Doucet y Cecilio Fernández instantes previos al acto:
Durante el mes de Noviembre del año pasado, Montserrat Doucet, la Directora del Grupo Aranjuez, asistió al Evento poético Internacional "Mujeres Poetas en el País e la Nubes", en la región de Oaxaca (Méjico). Su obra fué seleccionada y elegida entre una multitud de mujeres poetas de habla hispana. PRESENTACION DEL LIBRO “EL VASO CANOPE” DE JOSE CARLOS RODRIGO BRETO. CRONOLOGÍA DE NOTICIAS Y EVENTOS DE INTERÉS -RECITAL POÉTICO DEL GRUPO ARANJUEZ EN ESTELLA, NAVARRA (Junio de 2006) |
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